La importancia de finalizar los proyectos

En estos días, en los espacios en los que participo, se ha convertido en un tema recurrente la conversación sobre la gestión de proyectos y tareas. En concreto sobre lo usual de la no finalización de proyectos, sobre todo en entornos de producción y despliegue del sector informático.

En sí, veo varios problemas por los cuales no se llega a la finalización del mismo:

a) Es usual que muchos ingenieros que no planifican sus trabajos, den por finalizado el mismo cuando la integración, sea del tipo que sea, está funcionando, o ha sido capaces de resolver el problema. Es típico escuchar la frase “si ya funciona…” (eso en el mejor de los casos), y lo siguiente que hace es ponerse en otra tarea.

b) También suele ser usual es tener el proyecto casi finalizado, en ese momento relajarse y no rematar el trabajo.

c) Determinar cual es el indicador de finalización. ¿Tener el despliegue realizado?¿Tenerlo además documentado y presentada la documentación?¿Además haber hecho publico y publicitado el mismo en la empresa o en los entornos dónde tiene su ámbito de acción?

Porque el problema es que si no damos de manera clara por finalizado el proyecto, pero damos por sentado que el mismo está acabado, nos embarcaremos en otro/s y entonces tendremos grandes y severos contratiempos posteriores. ¿Quien no ha estado en departamentos que tienen muchos frentes abiertos porque hay tareas que se deberían dar por finalizadas y siempre están abiertas?¿Quien no ha estado en reuniones de dirección donde en un momento aparecen en la mesa más proyectos de los que se pueden llevar y no se plantea que para empezar uno se debe de acabar o entregar el otro, o que antes de empezar se debe de realizar un estudio de cuantos proyectos se pueden llevar en paralelo con los recursos que se tienen?

Y es que la gestión de departamentos que realizan proyectos no es sencilla, que siempre se nos exige más del 100%, y es por esto que debemos ser consecuentes y mediante el método que utilicemos para realizar el seguimiento del /los proyecto/s que llevemos a cabo, fijar siempre el hito o indicador de entrega del mismo, cerrando una fecha.

Pero como digo siempre lo importante no es el método, ni la herramienta, lo importante somos nosotros, el factor humano, que tenemos que tener la sensibilidad, o mejor dicho la profesionalidad de querer terminar lo que empezamos. Sino, pese a que veamos el bonito gráfico del proceso, y este nos obligue a continuar con el plan que nos marcamos, o nos marcaron no llegaremos, o llegaremos mal a realizar y finalizar el proyecto.

Sé que no he escrito ningún gran texto, y también que encontraréis otros mejores para la gestión de proyectos con ITIL, SCRUM, etc, pero quería compartir mi experiencia desde mis palabras, para motivaros a seguir un camino hacia el trabajo bien hecho, hacia la excelencia, o simplemente hacia evitar los quebraderos de cabeza de las cosas que no están como deberían de estar.

Mariano Julián Rochina

Licenciado en Matemáticas por la Universidad de Valencia. Jefe del Servicio de Estadística, Evaluación y Calidad del Ayuntamiento de Alfafar. Profesor de Bioestadística en la Escuela de Enfermería de la Universidad de Valencia.

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